jueves, 23 de septiembre de 2010

Caterina Boratto


A los 95 años de edad ha fallecido esta excelente actriz turinesa que en los años 30 fue fichada nada más y nada menos que por Louis B. Mayer.
A las órdenes de Fellini fue la señora misteriosa en 8½ (1963) y la madre de Giulietta en "Giulietta de los espíritus" (1965).
También la vimos en "Diabolik" (Mario Bava, 1968), "La monja de Monza" (Eriprando Visconti, 1969), "Huellas de pisadas en la luna" (Luigi Bazzoni, 1975), "Salò, o los 120 días de Sodoma" (Pier Paolo Pasolini, 1975) o en "Diabla" (Enzo G. Castellari, 1979).

Este vídeo de johnxxx20000 es un precioso homenaje a su carrera.

martes, 21 de septiembre de 2010

El marqués (Niels West-Larsen, 1965)



Intérpretes: O.W. Fischer, Carlos Estrada, Ana Casares, Christiane Maybach, Gustavo Rojo, Félix Fernández, Josefina Serratosa, Pedro R. de Quevedo, Santiago Rivero, Francisco Nieto, Manuel Guitián, Ángel Menéndez, Emiliano Redondo, Antonio P. Bayot, Juan Olaguíbel y José Luis Barrero.



En este blog se quiere mucho al cine español, de todas las épocas y de todos los colores. Es por ello que aquí se comentarán muchas películas españolas, aunque no sean del género fantástico o terrorífico. Y comenzamos con esta rareza de 1965.



El Marqués de Águilas pasa por un momento económico francamente calamitoso. Su afición a la ruleta y a la vida bohemia lo han arruinado y únicamente atesora un viejo caserón con dos criados a los que debe años de sueldo, y un Rolls Royce que a duras penas puede mantener. Todas sus amistades saben de su difícil situación, pero para él lo importante es guardar las apariencias. Finalmente, derrotado por las deudas, decide poner final a su vida. Para ello contrata a un asesino a sueldo, con el que firma un contrato irrevocable por el cual en el plazo de seis meses será asesinado en lo que parecerá un accidente. Durante ese tiempo, la situación del marqués cambia notablemente y se echa atrás en su drástica decisión. Ahora lo difícil será encontrar al asesino.



Toda una singularidad dentro de nuestro cine, primera coproducción entre España y Dinamarca, dirigida por el misterioso Niels Larsen. De este personaje sabemos que participa en el guión de "The boy who stole a million" (Charles Crichton, 1960), rodada en tierras ibéricas. También en nuestro país escribe "Tela de araña" (José Luis Monter, 1963), protagonizada por Eddie Constantine. También aparece como productor del western "Tierra brutal" (Michael Carreras, 1961). "El marqués" es su única realización.

Sin duda, el argumento guarda mucho interés y la película podría haber dado bastante de sí, pero Larsen bascula entre el drama, el thriller y la comedia ligera. Alguna escena, como la del criado que se desmaya entre billetes, parecen absolutamente fuera de lugar. Esta indeterminación, junto con unos diálogos que a veces sobrepasan el absurdo (el ying y el yang, la antimateria...) y una conclusión poco satisfactoria, hacen de este un largometraje convencional, en el que cabe preguntarse cuál hubiera sido el resultado en manos de un profesional de mayor entidad.



El actor austríaco O.W. Fischer, como el marqués protagonista, está sobreactuado en todo momento, y el resto de las actuaciones resultan bastante anodinas.



El realizador recurre en diferentes ocasiones al montaje asincrónico. Cabe destacar la belleza de la sobria fotografía en blanco y negro de Godo Pacheco, así como la belleza de los encuadres y paisajes. Sorprende la poca importancia que se le da a la banda sonora, compuesta por el siempre interesante Adolfo Waitzmann, de toques jazzísticos.



De cara a la galería del país productor aparecen una par de actuaciones folclóricas y una faena del torero José Luis Barrero.

Rodada en Madrid, Estoril, playa de Guincho y en el espectacular castillo de Pena.



Calificación (de 0 a 5): 2.

¿Sabías que...?

Alfredo Hurtado, alias Pitusín, antiguo niño prodigio del cine español, ejerce de ayudante de dirección.

La ficha de la película en IMDB es un desastre. Aparecen en ella actores como Fernando Rey o Charles Regnier, ajenos completamente al rodaje de esta película.

martes, 14 de septiembre de 2010

E' morto Piero Vivarelli



El realizador y guionista italiano Piero Vivarelli falleció la semana pasada a los 83 años de edad.
El amante del fantástico lo reconocerá como el responsable de títulos como "Mister X" (1967), "Satanik" (1968) o "Il dio serpente" (1970), pero la carrera de Vivarelli no se limita a estas cintas.

Comunista convencido, comienza escribiendo guiones en 1952. Entre sus libretos más célebres están los de "Suprema confessione" (Sergio Corbucci, 1957), "I ragazzi del juke-box" (Lucio Fulci, 1960) o "Django" (Sergio Corbucci, 1966).

También se interesó por la música, no en vano fue letrista y suyas son piezas muy conocidas cantadas por Adriano Celentano. En 1960 crea el programa radiofónico "La coppa del jazz". Además, durante varios años participa activamente en la programación del Festival de San Remo.

En 1998 escribió y dirigió su último filme, "La rumbera".

Ante los últimos premios musicales de la MTV...

... solo se puede exclamar:

MTV get off the air!

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ha muerto Kevin McCarthy

De disgusto en disgusto. Anteayer fallecía ese gran actor que fue Kevin McCarthy, cuyo papel más conocido es, sin duda, el del Doctor Miles Bennell en la terrorífica "Invasions of the body snatchers" (Don Siegel, 1956).

También lo hemos visto en "Noche de pesadilla" (Maxwell Shane, 1956), "Vidas rebeldes" (John Huston, 1961), "El premio" (Mark Robson, 1963), "El clan de los inmorales" (José Gutiérrez Maesso, 1974), "Piraña" (Joe Dante, 1978), "Aullidos" (Joe Dante, 1980), "El chip prodigioso" (Joe Dante, 1987) y en infinidad de series de televisión y telefilmes. Su último largometraje ha sido el aquí inédito "Wesley" (John Jackman, 2009).

En la muerte de Claude Chabrol

El mundo del cine está de luto, pues ha muerto uno de los grandes cineastas europeos, que todavía estaba en activo pese a sus ochenta años de edad.

Uno de los fundadores de la Nouvelle Vague, sin embargo entre su vasta filmografía encontramos títulos de todo tipo: desde un cine altamente intelectualizado hasta otro mucho más popular.

Y como muestra un botón. Aquí tenemos a la improbable pareja formada por Marie Laforêt y Francisco Rabal en "María Chantal contra el Dr. Kha" (1965).
video

La venganza de Hércules (Vittorio Cottafavi, 1960)





Título original: La vendetta di Ercole.
Intérpretes: Mark Forest, Broderick Crawford, Gaby André, Philippe Hersent, Leonora Ruffo, Giancarlo Sbragia, Wandisa Guida, Sandro Moretti, Federica Ranchi, Carla Calò, Ugo Sasso, Claudio Undari y Grazia Collodi.

La tercera aventura en las pantallas italianas de Hércules supuso un cambio tanto en el realizador como en el actor de las anteriores entregas. El héroe, encarnado en sus dos primeras películas por el mítico Steve Reeves, ahora es interpretado por el también norteamericano Mark Forest, uno de los actores-culturistas más notables de la época, que debutaba con esta cinta. Por otra parte, la dirección, que antes había recaído en las hábiles manos de Pietro Francisci, ahora lo hace en la figura de un director de prestigio reconocido, como Cottafavi.Importantes cambios que, sin embargo, no redundan en la calidad de la saga, que continúa tan entretenida como lo era anteriormente. Mark Forest

En esta ocasión, Hércules finaliza sus doce trabajos y desciende al infierno, donde se enfrenta con el temible can Cerbero, representado con tres cabezas flamantes. Después lucha con una horrible criatura con alas de murciélago. Mientras todo esto ocurre, Euristeo, enemigo declarado de Hércules, piensa en conquistar Tebas, aprovechando la ausencia de nuestro semidiós, y de paso asesinar a su hijo.


Un peplum fantástico tan entrañable como bien construido, con un reparto ciertamente apreciable. El malvado Euristeo está encarnado por el excelente Broderick Crawford, al que una cicatriz le surca el rostro. Un tirano al que su interpretación dota de múltiples matices: por un lado aparece con un carácter débil, en el que resultan imprescindibles de sus ayudantes para pasar a la acción; pero, por otra parte, se muestra como una persona carente de escrúpulos y capaz de asesinar por la espalda a sus colaboradores. Resulta inolvidable la escena en la que le exhorta a Hércules para que le suplique por la vida de su esposa, protagonizada por la elegante Leonora Ruffo.
Broderick Crawfod y Leonora Ruffo.

La gran Wandisa Guida interpreta, como era de esperar, un personaje que en principio entra dentro de las maquinaciones de Euristeo para derrotar a Hércules, pero que finalmente se enamora de él hasta el punto de sacrificar su propia vida.
Broderick Crawford, Gaby André y Wandisa Guida

Únicamente Sandro Moretti y Federica Ranchi, como el hijo de Hércules y su prometida, no están al nivel exigido por sus compañeros de reparto.
Claudio Undari

Buen uso del cinemascope, y extravagante banda sonora, repleta de efectos de sonido, para esta intriga política fantástica, en la que además podemos disfrutar de la visión Hércules desafiando a Zeus, de la destrucción de los muros ciclópeos o de Polimorfo, mitad centauro y mitad fauno, entre otros grandes momentos.


Producida por Robert de Neslé, el montador es el posteriormente realizador Maurizio Lucidi, que debutaría en la dirección cinco años más tarde con un largometraje también interpretado por Hércules. Cottafavi retornaría al personaje al año siguiente con "La conquista de la Atlántida".

Calificación (de 0 a 5): 3.

¿Sabías que...?

El diseño de Cerbero, obra de un principiante (se nota) Carlo Rambaldi está basado en esta obra de William Blake.


Mark Forest se llamaba en realidad Lou Degni y era de origen italiano. Una vez retirado, se dedicó al estudio del canto. Hoy en día ejerce de profesor.

La versión americana tiene una banda sonora diferente, obra de Les Baxter. También tiene un metraje diferente, y cambió su título al de "Goliath and the dragon" porque no podía utilizar el nombre de Hércules, porque los derechos los detentaba la Universal.

Leonora Ruffo, que entonces tenía 25 años, interpretaba a la madre de Sandro Moretti, que tenía 29.

En nuestro país tuvo bastante más éxito que los títulos anteriores de Pietro Francisci.

Supuso el debut también de Claudio Undari, el Robert Hundar de tantos westerns mediterráneos.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Trhauma (Gianni Martucci, 1979)

Tardío slasher italiano con falta de ortografía incluída en el título y prácticamente desconocido en todo el mundo, que una reciente edición en DVD ha dado a conocer.

Comienza con el típico flashback precréditos en el que un niño muy malo obliga a otro, este inocentón y con un ojo tapado por una lentilla blanca, a subirse a lo alto de un árbol. El pobre desgraciado, como todos esperábamos, cae desde las alturas ante la indiferencia que muestra el primero.
Tras los títulos nos encontramos con varias parejas de amigos que se reúnen en un viejo caserón que uno de ellos ha adquirido. Como ha de ocurrir, uno a uno van siendo eliminados por un tipo alelado con una lentilla blanca en el ojo. ¡Vaya! ¡Ya sabemos a santo de qué venía la primera escena!
Posteriormente averiguamos que el asesino mata siguiendo las órdenes de otra persona, que por cada crimen cometido le regala dos cajitas de piezas de Lego con las que construir un absurdo castillo (?).
Por supuesto, la identidad de esta persona no es demasiado difícil de averiguar, pues... (spoiler) ¡sólo hay un individuo que se muestra apurado en todo momento por problemas monetarios!

En verdad soporífera, el realizador malgasta dos minutos de metraje en el lento caminar (cojea a causa de la caída de la primera escena) del asesino hasta llegar a su casa. Los personajes están todos desdibujados y huecos. Bastante poco nos importa lo que les ocurra, pues no se crea empatía alguna con el espectador.
El reparto, encabezado por el horroroso Gaetano Russo, también coguionista, resulta discretísimo, y solo el veterano Franco Diogene parece algo preocupado por dar un poco de entidad a su personaje.

Todos los fotogramas rezuman una gran vulgaridad, y ni siquiera el goremaníaco verá cumplidas sus expectativas, pues casi todos los asesinatos son cometidos fuera de la pantalla y apenas hay alguna escena reseñable en ese aspecto, como no sea aquella en la que Domitilla Cavazza le clava una flecha en el ojo malo del asesino; secuencia, por otra parte, bastante mal construída.
El abrupto y absurdo final acaba de coronar este desaguisado, en el que lo único destacable es la fotografía nocturna de Angelo Bevilacqua.

Primera de las dos películas de terror dirigidas por el siempre mediocre Gianni Martucci. La segunda sería la también espantosa "I frati rossi" (1988), con la que finalizaría su carrera.
Alessandro Capone ("Streghe") aparece como coguionista y ayudante de dirección.

Hay quien dice de esto que es un giallo, pero yo no lo llamaría nunca así. La historia es lineal e idiota, y no tiene los meandros argumentales típicos del género.

Calificación (de 0 a 5): 0.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Fruta sexual del Caribe (Joe D'Amato, 1978)


Título original: Papaya dei Caraibi.
Intérpretes: Melissa [Chimenti], Sirpa Lane y Maurice Poli. (En los créditos no aparece nadie más).En 1978, Joe D'Amato viaja a la República Dominicana con el encargo de dirigir la película de acción "Duri a morire". Al parecer, queda tan contento con las localizaciones que se queda allí para rodar varias películas eróticas, tanto en su vertiente soft, como hard. Es su denominada serie dominicana, en la que también se incluyen títulos como "Sexo negro" u "Orgasmo negro".
En esta cinta, la única soft de la serie, Maurice Poli interpreta a un ingeniero que viaja al Caribe junto con su mujer, (la malograda Sirpa Lane, a la que dedicaremos una entrada en un futuro), con el fin de proyectar la construcción de una central nuclear. Pero en sus vidas entra una extraña mujer que se hace llamar Papaya (la actriz de origen eritreo Melissa Chimenti), que los hace entrar en una espiral de sexo, violencia y celos.
Película repleta de sexo y desnudos y que además contiene un par de escenas gore, algo habitual en su realizador. En la primera secuencia vemos a Papaya haciendo el amor con otro hombre. Todo normal hasta que en plena felación, la muchacha le arranca el miembro al desdichado de un buen mordisco. Más tarde, el matrimonio aseiste a un rito de vudú en el que un santón eviscera primeramente a un par de cerdos, para luego ofrecer un sacrificio humano, al cual le extraen el corazón y lo devoran. Después, todos los componentes de la ceremonia se desnudan y bailan enfervorecidos al son de los ritmos creados por Stelvio Cipriani.El filme también incluye ciertas dosis de sadismo bajo la forma de unos latigazos que la poderosa Melissa inflinge a uno de sus amores/esclavos. Y todo ello bajo una débil coartada ecológica.
En nuestro país se estrena con la calificación de Clasificada S. En su día, la publicidad dice de ella: "Las escenas más violentas que jamás se presenciaron en una película... donde aparecen encubiertas por un vicioso amor...".
El veterano Maurice Poli, visto en algunas películas de Mario Bava, es la última persona en la que un director de casting serio pensaría para rodar una película de este tipo. Y sin embargo...
Por otra parte, la exótica Melissa tiene una gran presencia y obtiene los mejores momentos del metraje.
Caso aparte es el de Sirpa Lane, antiguo descubrimiento de Roger Vadim. Se muestra inexpresiva en todo momento, excepto en la escena del ritual, en la que pone unas muecas ciertamente grotescas. Recita sus diálogos sin emoción alguna y camina con andares de pato mareado, pero, eso sí, tiene un cuerpo escultural. La Saison Cinematographique decía al respecto de su actuación: "Sirpa Lane es la peor actriz que se ha visto desde hace mucho tiempo en una pantalla".Muy mediocre en general, no se le puede negar a D'Amato cierto sentido del erotismo, como queda demostrado en la bella escena de amor lésbico entre las dos protagonistas femeninas.

Calificación (de 0 a 5): 1.

¿Sabías que...?

La banda sonora de esta película no ha aparecido íntegra en el mercado hasta este mismo 2010, gracias a la discográfica alemana Chris' Soundtrack Corner.


Melissa inició su carrera musical en 1968 con La spiaggia è vuota. A finales de los setenta se unió al músico Giampiero Scalamogna, con el que formó la banda disco Gepy & Gepy, de la cual ponemos un vídeo, para vuestro deleite.